Porque me apetece compartir la música que estoy escuchando, aquí os dejo esta canción que me encanta. Un abrazo compañeros.
A menudo los hijos se nos parecen, y así nos dan la primera satisfacción; ésos que se menean con nuestros gestos, echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par, sin respeto al horario ni a las costumbres y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.
Niño, deja ya de joder con la pelota. Niño, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, con nuestros rencores y nuestro porvenir. Por eso nos parece que son de goma y que les bastan nuestros cuentos para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas sin saber el oficio y sin vocación. Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canción.
Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós. Serrat, Joan Manuel. Esos locos bajitos.
Esta es mi canción del viernes. No se su título oficial. Yo le llamo "Sancho, Quijote", que es como empieza.
Es una canción que me encantaba cuando era pequeña, así como la serie y de la cual recuerdo todavía la letra entera. Es la canción más "literaria" que conozco y la quería compartir con vosotros, que la mayoría, por vuestra edad, es probable que no la hayáis escuchado nunca.
Además, la propia letra de la canción contiene el argumento del quijote y puede ser una buena forma de dar a conocer la obra mas conocida y divulgada de la literatura en lengua castellana, o el género literario de las obras caballerescas, de las cuales esta supone una parodia. Sin más, es para mí una canción evocadora de mi infancia, que viene muy "a cuento".
Hoy en día se ven pocas muestras de agradecimiento para todas aquellas personas que han decidido ser maestros y ofrecer algo a cambio de nada. ¡¡GRACIAS!!
Salvando las distancias, lo oscuro del antro, en este local de mala muerte, entre todos estos humos y perfumes, podemos establecer una relación entre esta extraña taberna y el ámbito educativo. Aunque los hermanos Quijano todavía no han comparecido ante los medios para aclarar o desmentir esta noticia, todo parece indicar que La Taberna del Buda es un perfecto símil del sistema educativo actual. Profesores, directores, editoriales, inspectores de educación, y los mismos alumnos combinan a la perfección para crear un local de la muerte donde se juntan, cada noche, los de siempre. Tan conocidos y, a la vez, tan distintos: un presidiario, una viuda, un notario, ladrones y policías, una princesa y una portuguesa,...
Todo el conjunto parece representar casi de manera esperpéntica lo que hoy sucede en las aulas: alumnos de distinta maduración, distinto nivel de competencia en las diversas áreas, incluso distinta nacionalidad o distinta lengua y, cómo no, el profesor: Se abre la puerta, se hace niebla; entre los humos y perfumes alguien entra; unos se miran, otros preguntan ¿Quién es el tipo que parece el mismo buda? Abrid el libro por la página...
Habrá presidiarios, policías, viudas y casadas, hombres con corbata o abogados en horas bajas, o lo que es lo mismo, nos encontraremos con NEAE, con dificultades en el desarrollo, con compañeros sin ganas de trabajar, con editoriales envolviéndonos el dulce de las pizarras digitales, y con directores reticentes a cualquier cambio que haga tambalear sus horas de ocio, pero de nosotros depende sobrevivir en esta Taberna del Buda que es la educación. Además, en nuestras manos están todos estos alumnos, clientes de la taberna, tan valiosos como distintos a su vez. Y es que debemos ser conscientes de que "tratar a todos por igual es en ocasiones la mayor injusticia".
LETRA:
Es un local de mala muerte
donde se juntan cada noche
los de siempre, se escriben guiones, novelas negras,
se escriben paginas de trucos y maneras.
se abre la puerta, se hace la niebla,
entre los humos y perfumes alguien entra;
unos se miran, otros preguntan
quien es el tipo que parece el mismo buda.
quien es el tipo que parece el mismo buda.
En una esquina un presidiario, justo en la barra enfrente,
hay un notario; un separado con una viuda hace pareja con la
amiga de la viuda, hace pareja con la amiga de la viuda.
Y hay un decano también, y un abogado también,
y un policia rodeado de ladrones,
y una princesa y una portuguesa,
que en nada quedan si se quitan los tacones.
Y hay un decano también, y un abogado también,
y un policia rodeado de ladrones,
y una princesa y una portuguesa,
que en nada quedan si se quitan los tacones.
turururu......
Un matrimonio bien avenido, a solo un metro la querida del marido,
el bien tranquilo disimulando,
ella pendiente porque ha visto un viejo amigo,
ella pendiente porque ha vistoun viejo amigo.
Hay tres banqueros, van con corbata, están casados,
los anillos bien guardados; tres italianas no se recatan,